Este fin de semana pasado, estuvimos de celebración familiar.
Se bautizaba Nerea, la hija pequeña de mi prima Raquel, así que, ocasión ideal para reunirnos toda la familia (bueno, casi toda, que siempre hay alguno que no puede).
Mi prima, que siempre ha vivido en una gran ciudad como es Barcelona, se mudó con su marido y su hija Paula hace unos meses, a un pequeño pueblo de Badajoz que se llama Burguillos del Cerro. Desde entonces, habíamos querido ir a visitarlos, pero por una cosa o por otra, no habíamos podido.
Pues aparte del bautizo, que nos lo pasamos fenomenal, tengo que decir que nos encantó el pueblo. Por lo visto fué un importante asentamiento templario, y está coronado por un impresionante castillo situado en lo alto del cerro.
Ah, y es uno de los pueblos que más fiestas tienen en España. Eso si que es saber vivir!!!
Y ya centrándonos en el bautizo y en lo que le regalamos, os enseño las galletas decoradas que preparé para la ocasión y la tarta de pañales donde las presenté.
He visto varias veces tartas de pañales en algunos blogs y os tengo que decir que, aunque me encantan, algunas, para mi gusto, pecan de ñoñas, y eso no va demasiado conmigo, así que en este caso intenté que no fuera así.
La idea de la tarta de pañales adornada con las galletas, la saqué del blog
FARTUCASEDEYANTAR, que tiene unas recetas riquísimas, y unas ideas aún mejores.
Mi receta de las galletas es la que suelo utilizar de mantequilla, y que os explico en una entrada que puse hace varias semanas y que se llama
GALLETAS DE MANTEQUILLA DECORADAS, pero en esta ocasión, en lugar de decorarlas solo con glasa, para algunas utilicé también pasta fondant.

Es la primera vez que decoro galletas con pasta fondant (hasta ahora solo lo había utilizado para decorar tartas, y la verdad, que me ha gustado mucho.
Tiene varias ventajas sobre la glasa real, y es que :
*La masa ya viene preparada, así que se tarda menos tiempo y se ensucia menos.
*No hace falta tener demasiada práctica, pues simplemente es teñir, amasar, extender y cortar con el mismo cortapastas con el que cortamos la galleta.
Para la glasa en cambio hace falta más práctica (yo llevo poquito tiempo y me cuesta que me quede lisita y el perfilado bien).
Respecto al sabor, yo suelo comprar el fondant de la marca "Ballina", que tiene un sabor muy rico.
Quizá me guste un poco más el sabor de la glasa, pero de esta forma también están muy buenas y sobre todo, quedan preciosas.
Os enseño algunas fotos más de la tarta de pañales, antes de ponerle el celofán y por detrás.
En un principio pensé en hacerla con pañales dodot, pero en alguna parte leí que no eran tan blancos, y que los de deliplus, además de ser buenos (para que los pueda utilizar) tenían un blanco muy puro, así que le puse esos.
Las galletas las embolsé en bolsitas de celofán, atadas con cordón blanco.
La verdad, que entre una cosa y otra, es un montón de trabajo, pero merece la pena.
Creo que les gustó mucho y les sorprendió bastante.
A mi, desde luego me hizo mucha ilusión preparar este regalo, mi prima es alguien muy especial para mi.
Un besote muy gordo para Nerea y para Paula.