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Este blog empieza hoy para compartir mi gran pasión por la cocina.

Muchas de las recetas que pongo las tengo de mi madre o de mi abuela, o me las pasan mis amigas.

Otras las he aprendido en mi escuela de hostelería, o las he ido encontrando en mis numerosas visitas a diferentes blogs, y una buena parte, se me han ido ocurriendo sobre la marcha cogiendo lo que pillaba por la despensa y en la nevera.

Este blog nace para recopilar todas estas recetas y compartirlas con mi gente, y con quien quiera pasarse por aquí, mostraros las cosillas que vaya haciendo y por supuesto recibir también los consejos de quien crea que puede aportar algo.

Hala, a cocinar!!!!!

Mostrando entradas con la etiqueta CHOCOLATE. Mostrar todas las entradas
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lunes, 29 de abril de 2013

Tarta de fondant para el 1er.cumpleaños de mis peques

 
El domingo pasado fue el 1er. cumpleaños de mis peques.
¡¡Un añito ya!!.
Es increíble lo rápido que pasa el tiempo.
No se si a vosotros os pasará, la sensación esa de que te encanta verlos crecer y como van haciendo cosas nuevas, pero que, por otro lado, sientes la pena de que dejen de ser bebés, de que esa carita de bebé, que te tiene encandilada, va desapareciendo.
Siempre digo que, si pudiera, congelaría el tiempo en este momento, para que duraran así unos meses más.
Pero bueno, es una inmensa alegría ver como crecen, y cada día hacen más cositas, y por supuesto, es un momento muy feliz celebrar su primer añito.
 
Celebramos su primer cumpleaños en casa de mi madre, y entre otras cosas, les preparé su tarta, algunos cupcakes, y unas cuantas galletas decoradas.
 



 

La tarta la hice con de "Bizcocho brownie delicioso", una receta de la thermomix  que tiene publicada Megasilvita en su blog.
 
Es una receta riquísima, para comer tal cual, como bizcocho simplemente, y para tartas resulta muy jugosa.
 
La calé con almíbar de vainilla y la rellené con mermelada de frambuesa.
Aquí os dejo una foto del corte, aunque no se si se puede apreciar bien lo jugosona que queda.
 

INGREDIENTES:
- 6 huevos.
- azúcar(el mismo peso de los huevos)
- chocolate de cobertura (el mismo peso)
- mantequilla a temperatura ambiente ( el mismo peso)
- harina (el mismo peso)
- 2 cucharadas y cuarto de levadura tipo Royal.
 
ELABORACIÓN:  
Os voy a poner la elaboración CON  y SIN Thermomix.
CON THERMOMIX:
1.-Precalentamos el horno a 160º arriba y abajo.
2.-Echamos los huevos sin cáscara en un bol, y los pesamos.
3.-Pesamos también la misma cantidad de azúcar, de chocolate, de mantequilla, y de harina.
4.-Por un lado, el chocolate lo ponemos a fundir en un cazo al baño maría. 
5.-En la Thermomix, ponemos en el vaso los huevos con el azúcar, y programamos 5 minutos,
   37º vel.5
6.-Una vez pasado ese tiempo, programamos 2 minutos más, a la misma velocidad, pero sin  
   temperatura.
7.-A continuación, añadimos la mantequilla en pomada (a temperatura ambiente), batiendo
    unos segundos hasta que quede bien integrada (Yo le pongo velocidad 3,5 o 4)
8.-Sin dejar de batir, vamos añadiendo el chocolate fundido.
9.-Ya por último, mezclamos la harina con la levadura, la tamizamos, y la vamos añadiendo poco  a  
    poco por el bocal, a esa velocidad de 3,5 o 4 como máximo.
10.-Cuando ya la harina esté bien integrada, vertemos la mezcla en un molde previamente untado
      con mantequilla y harina.
      A mi me gusta darle varios golpecitos suaves al molde sobre la encimera, para que salgan las
      burbujas de aire.
11.-Lo metemos al horno unos 50 minutos, ya que, al no estar a una temperatura muy alta,
     este bizcocho cuece bastante lento.
      Yo suelo poner el molde en la rejilla, justo por debajo de la mitad del horno.
12.-Pasado este tiempo, comprobamos con un palito de brocheta, si está bien cocido, y si sale aún  
      muy manchado, lo dejamos un poco más. IMPORTANTE: No se puede abrir el horno hasta que, 
      por lo menos hayan pasado 35 minutos, para evitar que se nos baje.
13.-Una vez listo, lo sacamos del horno, lo dejamos unos cinco minutos dentro del molde, y 
      pasado ese tiempo, desmoldamos y dejamos que enfríe en una rejilla.

SIN  THERMOMIX:
1-Ponemos al baño maría el chocolate cortado a trocitos, para que se funda.
2-Ponemos también al baño maría un bol o un cazo con los huevos y el azúcar, y vamos batiendo (con la varilla de mano o las varillas eléctricas)  hasta que blanqueen y aumenten de volumen.
El fuego no debe estar muy fuerte, para evitar que se nos cuajen los huevos.
3-Quitamos el bol del baño maría y seguimos batiendo unos minutos más.
4-Lo siguiente será añadir la mantequilla en pomada, (importante no derretirla al microondas y que quede líquida). La vamos añadiendo poco a poco, sin dejar de batir,  para que se integre bien.
5-Después de la mantequilla, le toca el turno al chocolate fundido, que iremos añadiendo poco a poco sin dejar de batir.
6-Ya lo último es incorporar la mezcla de harina y levadura tamizada, poco a poco y batiendo con las varillas a una velocidad muy baja hasta que quede incorporada.
7- A partir de aquí, seguir en el punto 10 de la explicación con Thermomix.
 
Mientras el bizcocho se va enfriando, podemos hacer el almíbar de vainilla.
Para ello, simplemente ponemos unos 150 ml. de agua con 150 g. de azúcar en un cazo a calentar, y vamos removiendo hasta que se disuelva el azúcar.
No es necesario que hierva, pues no necesitamos que se nos ponga espeso.
También lo podemos hacer en un bol, durante un par de minutos al microondas y listo.
Por último le añadimos un chorrito de esencia de vainilla y dejamos que se enfríe (A veces acelero el proceso metiéndolo en la nevera).
Cuando ya esté frío, lo podemos echar en un biberón de cocina para que sea más fácil ir echándolo en el bizcocho.
 
Una vez tenemos frío el bizcocho, es el momento de abrirlo, calarlo con el almíbar y rellenarlo.
 
Un truco que aprendí de Silvia en el curso de decoración de tartas al que asistí hace años es que, cuando cortemos el bizcocho en las diferentes capas, antes de desmontarlo, debemos poner un trocito de palillo de dientes en cada capa, de forma que queden alineados.
Así, cuando volvamos a juntar las capas para formar la tarta, estaremos seguros de que encajamos cada pieza en el lugar que le corresponde.
 
Vamos calando la primera capa con el almíbar de vainilla, intentando no excedernos ni quedarnos cortos.
Encima, extendemos el relleno. En este caso, yo escogí mermelada de frambuesa, porque me parece que contrasta muy bien con el bizcocho de chocolate.
Otro que le va muy bien es el dulce de leche.
A mi me gusta ponerle una buena capa, pero sin pasarme, para que no empalague demasiado.
A continuación, colocamos encima el siguiente disco de bizcocho, y hacemos lo mismo: primero, calamos con el almíbar, y después, la mermelada.
Y ya por último, el disco superior. Antes de ponerlo, lo calamos bien de almíbar por la parte que va a quedar pegada a la mermelada.
 
Ya tenemos el bizcocho relleno.
Solo nos falta ponerle el "pegamento", para que el fondant quede bien fijo a la tarta.
Y ese "pegamento" va a ser una fina capa de confitura de frambuesa, tanto en la parte superior, como en todo el perímetro de la tarta.
Muy fina, para que no abulte, que sea simplemente para que pegue.
 
Para preparar la cobertura de fondant, cogemos un buen trozo y lo amasamos bastante hasta que se ablande.
En alguna ocasión he comentado que me encantaba la marca "ballina", pero de un tiempo a esta tarde, me resulta muy difícil de conseguir, así que compro la marca "funcakes" sabor vainilla.
Para mi es importante que tenga un sabor rico, pues no es simplemente un adorno.
Una vez escuché a alguien decir que daba igual, ya que luego retiras eso y lo que te comes es la tarta. Me pareció un despropósito, la verdad.
Creo que una cosa preciosa, que luego sepa mal, es una decepción tremenda, por eso doy tanta importancia a los bizcochos que utilizo (se suelen usar mucho bizcochos muy densos, casi "mazacote" para que aguanten el peso del fondant, pero yo prefiero usar bizcochos que sean algo menos secos, para que estén más ricos) y al tipo de fondant.
La ventaja que he encontrado en esta marca, además de su sabor, es que lo hay en formato de 250 gr. de muchos colores, así que por poco dinero, puedo tener el fondant ya teñido, quitándome mucho trabajo.
Una vez amasada, la extendemos sobre una superficie plana (A mi me gusta utilizar la encimera de la cocina, forrada previamente con un par de trozos de film de cocina.
Con el rodillo la vamos extendiendo poco a poco, despegándola y girándola de vez en cuando, para ir dándole la forma redonda.
Yo le doy un grosor de tres o cuatro milímetros (A mi no me gusta excesivamente gorda, pero ya eso va a gustos)
Cuando ya veamos que tiene un tamaño suficiente para cubrir el bizcocho (incluidos los laterales!!), la cogemos ayudándonos del rodillo y del film de cocina, y la centramos encima de la tarta.
Para mi, es el momento más delicado, pero no debemos tenerle miedo, si no hacerlo con seguridad y decisión.
Dejamos caer el fondant con cuidado, y vamos alisando tanto la parte de arriba como los laterales, intentado evitar que queden pliegues (Si tenemos un alisador de fondant, mejor, pero si no, con las manos podéis hacerlo, intentando no apretar demasiado para evitar marcas)
Con ayuda de un cortador de pizza, quitamos el fondant que sobra, a ras de la tarta.
Y ya solo queda adornarla como más o guste.
En este caso, yo le hice unos ositos con pasta de modelar, las estrellitas grandes (Que pinché en palitos de brocheta), y sus nombres, y con fondant les puse las estrellitas pequeñas que van pegadas a la tarta.
 
Para pegar esas estrellitas pequeñas, las pinté simplemente con una gotita de agua.
Y por supuesto, el ingrediente principal, no debe faltar: Mucho amor.
Suena cursi, pero creo que en mi vida he hecho una tarta con tanto cariño como esta. Mis bebés ya tienen un año, ay Dios mío!!!
 
Y hasta aquí la explicación.

En futuras entradas os daré la receta de los cupcakes que puse: De vainilla rellenos de dulce de leche, de chocolate y fresas, o los de chocolate con buttercream de vainilla.
 


domingo, 31 de julio de 2011

MACETA DE GALLETAS Y LA CRÓNICA DE MIS VACACIONES (PARTE I)

Pues ya estoy de vuelta!!!
Ni puse que me iba de vacaciones porque pensaba que allí iba a poder conectarme con regularidad y hacer entradas, pero que va.  Al principio, eché de menos internet, pero cuando te acostumbras, te das cuenta de lo relajante que es...
Pues estas 3 últimas semanas hemos estado en Verín, mi pueblo, y justo antes, a principios de Julio, en el HOTEL "CORTIJO SALINAS", el hotel donde nos casamos, entre Zahara de la Sierra y Ronda, celebrando nuestro 2º aniversario de boda.
Incluso vinieron a comer con nosotros Cesar y Julia, que estaban pasando unos dias en Sevilla.
Estas son algunas de las cosas ricas que comimos allí.
En el hotel, fenomenal.
Si buscais tranquilidad, naturaleza, y sitios bonitos, deberíais escaparos por allí, al menos, un fin de semana.
Directamente de allí nos fuimos para Verín.
Y en Verín, pues que voy a decir, de mi pueblo!!! Aunque estemos tantos días, siempre se nos hace corto.

Hay tantas cosas bonitas en mi pueblo: El castillo de Monterrey, paseos al lado del río, balnearios...
Uno de los motivos por los que nos gusta tanto estar allí (además de por la tranquilidad, el ambientito a media tarde, los pinchos que te ponen al tomarte una cerveza, lo bien que se come, etc...), es mi amiga Susi y su familia.






Nos conocemos, yo creo que desde pre-escolar, así que somos amigas desde siempre.
Por lo tanto, ir a Verín, y quedar con Susi, su marido Máximo y el peque, Mateo, es todo uno.
Mateo es un amor, le encanta comer, y bailar, y sobre todo, reirse.


 




Incluso estando malito, no para de sonreir.
Ah, y la encanta la canción "Yo quiero marcha, marcha", que sale en la peli "Madagascar".






Se pone "morao" con la tortilla de patatas de "A Dorna", un bar de Verín que nos encanta.
Y como este es un blog de cocina, no quiero enrollarme más así que os enseñaré unas galletas que le llevé a Susi.
Me inspiré en el blog FARTUCASEDEYANTAR. Es una artista de las galletas, y tiene siempre unas ideas estupendas.
La receta de las galletas es que la suelo utilizar, y que puse justo en la entrada anterior.
La decoración, con fondant.
Están pinchadas en un bizcocho de chocolate. El bizcocho, no lo horneé directamente en la maceta de barro, si no en un molde pirex de la misma medida.
Cuando ya estaba frío, lo metí en la maceta con el papel de seda entre medio, y facilitar así que se pudiera sacar.
La receta del bizcocho de chocolate es esta:
INGREDIENTES:
150 gr. de chocolate de fundir
100 gr. de mantequilla
100 gr. de azúcar
4 huevos
1 sobre de levadura en polvo
150 gr. de harina
ELABORACIÓN:
Pongo a calentar el horno a 180º con calor arriba y abajo.
Troceo el chocolate y lo fundo, junto con la mantequilla,  al baño maría o al microondas.
Separo las claras de las yemas.
Bato las yemas junto con el azúcar hasta que estén cremosas.
Añado la mezcla de chocolate y mantequilla.
Mezclo la harina con la levadura, tamizo todo y lo añado.
Por otra parte, bato las claras a punto de nieve, y también las añado, eso si, despacito y con movimientos envolventes, para que no se bajen.
La mezcla que se nos queda es bastante espesa.
La vierto en un molde previamente untado de mantequilla y enharinado.
Al horno aprox. 45 minutos, aunque como siempre digo, dependerá el horno, y del tamaño del molde.
Una vez comprobamos que está hecho, lo sacamos del horno y a los 5 minutos, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

Una vez frío, lo ponemos en el centro de dos hojas de papel de seda, y lo metemos en la maceta, colocando el papel de seda de una forma decorativa.
Envolví la maceta con pepel celofán y até con lazo.

sábado, 16 de abril de 2011

PASTEL DE CHOCOLATE


Lo primero de todo, y para que no digáis que no avisé, deciros que este pastel es un pecado.
Es imposible que no lo sea, porque es una tentación ambulante imposible de eludir.
Eso si, requiere una condición, y es que hay que ser muy pero que muy adicto al chocolate.
Si no, mejor tomarlo en una dosis muy pequeña.
Lo tenía en un libro de repostería y panadería que me compré hace unos meses, y me estaba mirando, incitándome a que lo hiciera.
El libro en cuestión se llama "Paso a paso, repostería y panadería" de la Editorial "Parragón"
Tengo varios libros de esta editorial, y nunca me han decepcionado, la verdad.
Todas las recetas están muy bien explicadas y tienen una pinta estupenda.    
La gota que colmó el vaso fué cuando mi amiga María, un día que estaba en casa, le echó un vistazo al libro y me dijo:
-"pero bueno, vaya pedazo de tarta!!!, ¿Que tal está? " 
a lo que yo respondí:
-"pues no se, aún no la he hecho"
la cara de pasmo que se le quedó y su respuesta de:
-"no me puedo creer que lleves 2 meses con el libro y aún no la hayas hecho"
me hicieron pensar en que tenía razón, y que no podía esperar más a probar tremendo pastel.

Además, la casualidad de que Rocío, del blog UN POQUITO DE ROCÍO , está haciendo un concurso de recetas con chocolate para celebrar sus 200 seguidores.
Muchos ya conoceréis este blog, pero si no, pasaros por allí. Con las cosas tan ricas que tiene, lo raro es que no tenga ya 2000 seguidores en lugar de 200.
 
Vamos, que tenía que hacerlo si o si.
Pues dicho y hecho.

No es un bizcocho de chocolate más, ni el relleno y la cobertura tampoco son un glaseado de chocolate más.

Realmente, es la bomba, y a partir de ahora, nuestro favorito.

Le he hecho alguna mínima modificación, porque no tenía todos los ingredientes, como por ejemplo el azúcar superfino dorado, o el golden syrup.

Una cosita, quería dedicarle esta entrada a una personas estupendas a las que ni siquiera conozco pero que estos días atrás se han portado fenomenalmente bien con mi madre.
Se trata de Rafi, Maria del Mar, Lídia, y Mari Tere, y en general, del personal que trabaja en el Hotel TRH Baeza.
Ya hacía tiempo que mi madre quería ir con una amiga suya a visitar Úbeda y Baeza, así que encontró por internet este hotel (los que leéis el blog habitualmente, ya habréis los comentarios que hace mi madre, que además de una honorable abuela, es una adicta a internet, sobre todo a los blogs de cocina y de labores) y allá que se fué con su amiga Carmen.
La idea era quedarse cuatro días, pero les gustó tanto y estaban tán a gusto en el hotel, que cambiaron el billete de tren y se quedaron 8.
Ha venido contando maravillas de las cosas tan bonitas que ha visto en estas dos ciudades patrimonio de la humanidad.
Y por supuesto, de lo bien que las habían tratado en el hotel, así que desde aquí quiero darles las gracias a estas personas tan estupendas por lo bien que se han portado con mi madre y por haber sido tan cariñosas con ella.

Y ya sin más dilación, voy con la receta:

INGREDIENTES:
Para el bizcocho:
175 gr. de mantequilla a punto de pomada
175 gr. de azúcar superfino dorado (Golden caster sugar). Yo utilicé azúcar normal.
3 huevos
3 cucharadas de sirope dorado (Golden syrup). Yo utilicé miel.
50 gr. de almendra molida
175 gr. de harina leudante (la bizcochona, o la del mercadona para bizchocos)
1 pizca de sal
50 gr. de cacao en polvo

Para el relleno y la cobertura:
225 gr. de chocolate negro troceado
50 gr. de azúcar de caña
226 gr. de mantequilla
5 cucharadas de leche evaporada (yo utilicé nata)
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
 
ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 180º
Vamos a hacer el bizcocho, y así, mientras se hornea, preparamos el glaseado.
En un cuenco tamizamos la harina, el cacao y la sal.
En otro bol, ponemos la mantequilla a punto de pomada,  junto con el azúcar y lo batimos bien (yo, como sabéis, utilizo siempre mi batidora de varillas) hasta que nos quede ubna mezcla ligerita.
Añadimos los huevos de uno en uno sin dejar de batir.
Añadimos también la miel y la almendra molida.
Dejamos ya la batidora de varilla, pues no la vamos a necesitar más.
Añadimos la mezcla de harina, cacao y sal, poco a poco, mezclando con una espátula.
Se nos quedará una consistencia bastante pastosa, así que el libro dice que se le añada un poquito de agua para darle una consistencia algo más ligera. A mi, lo de añadirle agua, me chirriaba un poco así que le añadí un chorrito de leche.
Todo bien mezclado, lo echamos en el molde previamente untado de mantequilla y forrado con papel de horno.
Lo metemos en el horno unos 35 minutos más o menos (ya sabéis, que el tiempo depende del horno, temperatura exacta, y todo eso) Pasado ese tiempo lo miráis con la prueba del palillo, y si sale limpio, listo.
Si veis que se os va a quemar por encima pero aún no está hecho, se puede tapar con papel de aluminio y dejarlo un rato más hasta que esté.
Una vez listo, sacamos del horno, dejamos diez minutos en el molde que se enfríe un poco, y a continuación sacamos el bizcocho y lo ponemos a enfriar sobre una rejilla metálica.

Mientras se está horneando, vamos con el glaseado, que nos va a servir tanto para rellenar como para cubrirlo.
El libro nos habla de calentar todos los ingredientes en un cazo de fondo grueso, pero yo, para evitar sustos, lo he hecho en un cazo, pero no directamente en la vitro, si no al baño maría. Siempre me gusta fundir así el chocolate y la mantequilla, creo que se les queda una textura muy buena, y nunca se quema.
Así que pongo un cazo al baño maría en la vitro y fundo el chocolate, con la manequilla, el azúcar moreno, la nata y la esencia de vainilla.
Una vez esté todo fundido, aparto del fuego y vierto el glaseado en un cuenco, para que se enfríe más facilmente.

Una vez frío el bizcocho, y frío el glaseado, vamos a la parte más divertida... perdón, la más divertida es cuando lo comemos así que rectifico: vamos a la segunda parte más divertida, rellenarlo y cubrirlo.




Cogemos el bizcocho y lo dividimos en dos, para poder rellenarlo.
Para ello, se puede utilizar:
              *Un cuchillo de sierra grande
              *Un hilo
También hay un artilugio que se llma "lira de repostería", pero yo no las tengo, así que con una de estas dos cosas me apaño.
Lo del hilo me da bastante buen resultado.
Atravesamos el bizcocho por la mitad con el hilo y listo.
El corte sale bastante recto, no se desmiga tanto y es facil que nos salgan las dos capas del mismo grosor. Con el cuchillo a veces me he torcido más.
Eso si, una vez que lo hayamos cortado, para evitar que no lo coloquemos exactamente igual que como estaba, viene bien marcar con un palillo.
Cogemos un palillo y lo partimos en dos. Ponemos una mitad en la capa superior y otra en la inferior, que queden exactamente uno encima del otro, como en la foto.


Así, ya podemos separar las dos capas sin problemas, pues cuando ya hayamos rellenado el bizcocho y lo queramos tapar, sabremos colocar la capa de arriba justo en sitio que estaba antes de dividir el bizcocho.
Es muy dificil que el bizcocho nos ha salido exactamente igual de cortado, y con este sencillo truco, evitamos que luego no se quede totalmente recto.
Bueno, pues hecho esto, separamos las dos partes y cubrimos la inferior con el glaseado de chocolate.
Si queremos, lo podemos calar antes con un poquito de almíbar para que quede más jugoso.
Una vez relleno, tapamos con el otro disco de bizcocho.
Ya podemos quitar los palillos.
Ahora ya solo nos queda untar la parte superior y los laterales con el resto del glaseado.
Para ello yo utilicé una espátula de pastelería pero si no tenéis, con un cuchillo plano o la lengua de silicona mismo, también os podéis apañar.


Como podéis ver en las fotos, yo le dejé bien marcados los trazos, porque me gusta el efecto que queda en los pasteles.
La capa tiene que quedar bien gordita. Ya de perdidos al río!!!!

Y bueno, pues ya está.

Lo podéis consumir ya, o bien dejar enfriar un poco el glaseado para que coja cuerpo.

Al día siguiente de hacerlo, creo que estaba más rico, tanto el sabor del bizcocho, como el glaseado.