Son una delicia.
Ni le he cambiado el nombre, ¿para que? Realmente son suaves, dulces, blanditos...como una nube, así que el nombre les viene fenomenal.
Lo mismo van bien para desayunar o una buena merienda, que te puedes pillar un par de ellos para comerte a media mañana en el trabajo.
La receta no es nada complicada, y el resultado, estupendo.
INGREDIENTES: (saldrán unos 15 o 16 bollitos):
*30 grs. fécula de patata
*60 grs. azúcar
*Una pizquitca de sal
*6 grs. levadura instantánea de panadero (ó 12 grs. *Una pizquitca de sal
levadura fresca )
*40 grs. mantequilla (debe estar a temperatura
ambiente)
*La ralladura de un limón ( yo a veces los he hecho
así, y otras veces le he echado unas gotitas de
esencia de vainilla y salen también muy buenos).
*125 grs. leche templadita
*Azúcar glas para decorar
*Canela (opcional)
ELABORACIÓN:
En un bol mezclamos todos los ingredientes secos (osea, la harina previamente tamizada, la levadura, la fécula, el azúcar y la sal)
Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente, el aroma que hayamos elegido y la leche templada.
La leche la iremos añadiendo poco a poco, según nos vaya admitiendo la masa (de hecho, si véis que se os va a quedar un poco líquida, le podéis echar algo menos de leche).
Amasamos todo esto bien, pero no demasiado, simplemente hasta que nos quede una masa homogénea, y lo dejamos levar, tapado con un paño.
La mejor manera de que una masa leve bien, es tenerla en un sitio protegido de corrientes de aire y templadito, así que yo pongo un horno pequeñito que tengo a temperatura baja, y coloco el bol con la masa, sobre una rejilla justo encima del horno. Ese calorcillo que le llega, añadido al pañito que tapa el bol, hace que la masa suba fenomenal.

Despues de hora y media o dos horas, ponemos la masa sobre una superficie enharinada (la encimera, por ejemplo) y amasamos un poquito.
Formamos bolitas de unos 30-35 gr. aprox.,y las colocamos bien separadas sobre un papel de cocina que habremos puesto en la rejilla del horno
Tapamos de nuevo con el paño, para que vuelvan a levar, durante más o menos una hora.
Cuando falten unos 15 minutos, ponemos el horno a 180º para que se vaya calentando.
Con el horno ya caliente, las destapamos, metemos la rejilla no en el centro, si no justo un nivel más abajo y las dejamos hornear entre 12 y 15 minutos ( ya dependerá del tamaño que le hayáis dado a las bolitas).
Cuando veáis que están un poco doraditas, ya las podéis sacar.
Todavía calientes, le echáis el azúcar glas por encima. También está muy buena la mezcla de azúcar glas y canela.
Lo ideal es enfriarlas en la rejilla, fuera del horno, qunque si no aguantáis hasta que se enfríen, podéis comeros algunos cuando estén templaditos, ya veréis que cosa más rica.




