.

.
Este blog empieza hoy para compartir mi gran pasión por la cocina.

Muchas de las recetas que pongo las tengo de mi madre o de mi abuela, o me las pasan mis amigas.

Otras las he aprendido en mi escuela de hostelería, o las he ido encontrando en mis numerosas visitas a diferentes blogs, y una buena parte, se me han ido ocurriendo sobre la marcha cogiendo lo que pillaba por la despensa y en la nevera.

Este blog nace para recopilar todas estas recetas y compartirlas con mi gente, y con quien quiera pasarse por aquí, mostraros las cosillas que vaya haciendo y por supuesto recibir también los consejos de quien crea que puede aportar algo.

Hala, a cocinar!!!!!

Mostrando entradas con la etiqueta TARTAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TARTAS. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de noviembre de 2014

Tarta de queso con remolinos de dulce de leche


El día 13 fue el cumpleaños de mi madre y lo celebramos en familia.
 
Para la ocasión, decidí prepararle una tarta que tiene cierta historia.
Resulta que mi cuñado estaba buscando la "textura perfecta de la tarta de queso", y lo más parecido que había encontrado es la "Tarta de queso con dulce de leche" del Starbucks.
Total, que hace un tiempo, me puse a buscar entre diferentes recetas que encontré por internet (hay muchas que intentan sacar esta tarta del Starbucks) , y quitando de una, poniendo de otra, y añadiendo de mi cosecha, llegué a esta tarta.
Su veredicto fue que lo había conseguido, así que genial! Yo la verdad es que no he probado la tarta del Starbucks, pero esta, tal cual, me gusta mucho.
 
Es una tarta que lleva queso Philadelphia (mucho queso Philadelphia) y tiene una textura muy firme y muy rica. No es que quiera hacerle publicidad a la marca, pero la verdad es que, en esta tarta, se nota mucho de uno a otro.
 
Lo ideal es prepararla de un día para otro, para que cuaje bien.
 
Es bastante dulce, aunque sin empalagar.
 

 
INGREDIENTES:
 
Para la base de galletas (Molde de 20-24 cm):
 
*Un tubo de galletas tipo digestive (Para mi, resulta muchísimo más rica que hecha con galletas maría)
*80 gr. de Mantequilla a punto de pomada (Temperatura ambiente).
 
Para la crema de queso:
700 gr. de queso Philadelphia
150 gr. de Yogurt griego
200 gr. de azúcar
3 huevos
El zumo de medio limón
50 gr. de harina
Un chorrito de esencia de vainilla
5 cucharadas de dulce de leche
 
 
ELABORACIÓN:
 
Lo primero de todo, es poner el horno a 200º para que se vaya calentando.
 
Me pongo con la base de la tarta.
Para ello, trituro las galletas digestive colocandolas en grupos de 3 o 4 dentro de un paño, y machacándolas con el rodillo .
He probado a hacerlo con la picadora, y también con la Thermomix, pero me gusta mucho más con el rodillo, porque no quedan tan pulverizadas ni tan "iguales".
 
Una vez tengo trituradas las galletas, las mezclo con la mantequilla a temperatura ambiente, y formo una pasta homogénea con la que cubro el fondo del molde.
 
Para este tipo de tartas utilizo moldes desmontables, para que luego nos sea fácil sacar la tarta entera. Al mío en concreto se le separa la base, que la puedo deslizar hacia arriba y sacarla.
 
Pues eso, extiendo esta pasta de galletas sobre la base, presionando bien con una cuchara, intentando que nos quede un grosor uniforme (en torno a un centímetro más o menos).
La meto en el congelador mientras hago la crema de queso,  para que se ponga bien compacta.
 
           *NOTA: En este caso, al ser una tarta horneada, esta base luego se horneará. Si fuera solo un
                    postre de los que cuajan en la nevera sin ir al horno, me gusta hornear la base de
                    galletas unos minutos, no solo por su sabor, mucho más rico, si no porque nos queda
                    más compacta y no se desmiga al cortarla.
 

Ahora vamos con la crema de queso.
Para ello, bato bien el queso crema a una velocidad baja (Yo lo he hecho en la KitchenAid, pero se puede hacer perfectamente en un bol y con una batidora de varillas), y le voy añadiendo el yogurt (sigo batiendo), el azúcar (sigo batiendo), el chorrito de esencia de vainilla, el zumo del medio limón (sigo batiendo) y la harina tamizada.
Ya por último, voy añadiendo los huevos de uno en uno, sin dejar de batir, pero a una velocidad lenta, pues no queremos meterle mucho aire.

Ya tenemos la crema.

Ahora, vamos a coger un poco de esa crema (Como un cacillo o un poco más) y la vamos a apartar a un cuenco.
Le añadimos las cinco cucharadas de dulce de leche y mezclamos bien. (Yo echo cinco, pero obviamente va a gusto si lo queréis más o menos dulce)
El resto de la crema lo echamos en el molde que hemos sacado del congelador, y por encima, vertemos cucharadas de la mezcla con dulce de leche, haciendo los remolinos con un palito de brocheta (o la punta de un cuchillito o un tenedor). Echo un poco de mezcla, paso el palito dibujando unos trazos, echo otro poco de mezcla, vuelvo a pasar el palito. Así hasta que hagamos un dibujo que nos guste.
Tampoco remováis demasiado para que se siga viendo la base de abajo, pues lo bonito es el efecto contraste.
Meto la tarta en el horno (lo teníamos a 200º)  durante unos 15 minutos, y luego bajo la temperatura justo a la mitad,  y lo dejo a 100º,  40 o 45 minutos más.
Pasado ese tiempo apago el horno y la dejo dentro para que se vaya enfriando.
No tiene que quedar compacta, como cuando se hace un bizcocho. Así que si veis que se menea un poco al mover el molde, es que está en su punto.
Cuando ya veamos que está a temperatura ambiente, la metemos en la nevera, y ahí se nos terminará de cuajar.  

 
Los adornos se los he hecho con caramelo.
Es muy sencillo: Hacemos un caramelo rubio fundiendo azúcar en una sartén antiadherente.
No remováis hasta que el azúcar se funda.
Cuando esté a una temperatura que ya se puede coger (fundido pero no excesivamente líquido),  cogemos una espátula o una cuchara y vamos haciendo hilos sobre el papel. Sin preocuparnos de seguir ningún orden, a lo loco.
Esperamos unos minutos a que el caramelo se seque, y lo vamos separando del papel con cuidado, haciendo trozos irregulares que vamos pegando en los laterales de la tarta.
Para las semiesferas, se puede hacer con un cacillo de cocina pequeño, o una cuchara de helado.
La enfrío en el congelador y al ir a utilizarla, la unto con un poquito de aceite para que el caramelo no se peque. Hago esos hilos pero sobre la cuchara, intentando hacer como una "red" irregular. Dejo pasar unos minutos y cuando esté seco el caramelo, la retiro con un movimiento seco, un toque, para que salga sin partirse.  La primera quizá no os salga, pues requiere algo de práctica, pero tampoco resulta muy difícil, y tampoco es necesario que quede perfecta.

Y aquí una foto de la cumpleañera,  con mi hermana y conmigo.
 
¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MAMÁ!!!

domingo, 8 de junio de 2014

2º Cumpleaños de mis peques - 2ª PARTE

Por fin puedo sentarme un rato y poner la entrada de la fiesta familiar del 2º cumpleaños de mis peques.

La entrada anterior fue de la tarta que preparé para la ludoteca, pero el finde, tocaba fiesta en casa de la abuela, con los titos, primos y amiguitos.

Al igual que para la tarta de la ludoteca, la temática fue mis queridos ratones Disney Mickey y Minnie Mouse.
No se si les gusta más a ellos (que les encantan) o a mi.
¡¡¡ Me chiflan !!!
Siempre he querido preparar una fiesta de Mickey y Minnie.
Y creo que este era el año.
Quizá el año que viene alguno de ellos ya renegará de estos personajes, pero este año aún no me protestan así que me pareció la ocasión perfecta.

Me tiré un montón de días preparando la decoración: los manteles (bueno, el mérito de los manteles es de mi madre, que fue la que los hizo), los pompones de papel de seda, etiquetas para la mesa dulce ( no las veis porque olvidé ponerlas, pero las hice. Eran monísimas, jeje. )

Y este fue el resultado:







Preparé galletas de Mickey y Minnie

Piruletas de Oreo con la forma de la cabecita de Mickey

Cupcakes

Cake pops

Además, personalicé el agua, los zumos, chocolatinas, piruletas de caramelo, moneditas de chocolate...






La verdad que esos días acabé algo saturada de tanto ratoncillo, pero ahora veo las fotos y me encanta.

La tarta era de bizcocho genovés de vainilla, calada con almíbar de vainilla y rellena, por un lado de ganaché de chocolate , y por el otro de buttercream de oreo.

Todo lo que diga acerca de esta buttercream se queda corto: está riquísima, deliciosa, exquisita, para chuparse los dedos!!!

También utilicé la buttercream de oreo para cubrirla entera y así que haga de "pegamento" para poder colocar el fondant.

Me encantó ver sus caritas cuando vieron la tarta. Sara no paraba de decir "Minni, Piti (llama así a Mickey) y Juan fue un espectáculo soplando las velitas. Se lo tomó muy a pecho, jejeje.

Como las demás recetas las tenéis puestas simplemente pinchando en los enlaces correspondientes, os pongo la receta de la  BUTTERCREAM DE OREO.

INGREDIENTES:

*400gr. de mantequilla a punto de pomada (es decir, a temperatura ambiente) No vale calentarla al microondas porque se derrite y no es lo mismo.) Me gusta mucho utilizar una mantequilla que venden en Carrefour que se llama "Bocage" porque tiene menos grasa y no queda un sabor tan fuerte a mantequilla.

*400gr. de azúcar glass extrafino  (yo utilizo la de la marca Kelmi porque no es demasiado cara. He probado a hacerla con la Thermomix y no queda tan extrafina).

*Un paquete de galletas oreo (Vienen a ser unos 160 gr. aprox.)

ELABORACIÓN:

Yo la hago en la Kitchen aid, pero obviamente, se puede hacer perfectamente con una batidora de varillas normal, y por supuesto, con la Thermomix.

Pongo en el bol de la batidora la mantequilla con el azúcar tamizada.
En caso de hacerla con la Kitchen Aid, importante acordarse de poner la protección de plástico para no manchar toda la cocina con el polvo del azúcar. A mi se me olvidó una vez y seguro que no se me olvida más.

En fin, que batimos unos cuatro o cinco minutos a velocidad máxima. Es aproximado, según vayáis viendo que la mezcla blanquea y aumenta de volumen.

Una vez que veamos que tiene la consistencia deseada, añadimos la esencia que queramos (un poco de vainilla en mi caso y batimos unos segundos más para que se mezcle bien.

Llegados a este punto, tenemos un perfecto BUTTERCREAM DE VAINILLA, que tal cual está riquísimo.

Para convertirlo en Buttercream de Oreo, trituro las galletas Oreo (Con la parte blanca y todo) en una picadora, en la Thermomix, o en batidora con accesorio picador, o incluso si no tenéis nada de eso en un molinillo de café. La cuestión es que quede textura polvo, para que no nos encontremos tropezones.

Una vez la tenemos pulverizada, la añadimos a la mezcla anterior, y batimos un poco más hasta que se integre bien. Ahí ya veis vosotros si os gusta con sabor más o menos intenso a Oreo, y en función de eso le podéis añadir algunas galletas más o dejarla tal cual.

Está riquísima!!!

Pues nada, con la Buttercream de Oreo hecha, solo queda montar la tarta,  cubrirla bien intentando que los bordes nos queden lo más rectos posibles, y una vez que coja cierta firmeza, cubrirla con el fondant.

A mi me gusta cubrirla en el último momento, porque, por mucho que he leído que si el buttercream o el ganaché de chocolate son seguros fuera de la nevera, yo prefiero no jugármela.
En el caso de esta tarta, preparé de antemano todos los adornos y los mantuve envueltos en film para que no se pusieran duros. Justo esa mañana cubrí la tarta y simplemente fui pegando los adornos.

Espero que os haya gustado, La verdad que yo quedé muy satisfecha, teniendo en cuenta el poco tiempo que tengo, jejeje.

Próximamente, la receta de los Cake Pops...




lunes, 21 de abril de 2014

2º Cumpleaños de mis peques - 1 ª PARTE


Hoy es el cumpleaños de mis peques. 
Hace 2 años de uno de los días más importantes de mi vida, y lo han celebrado en la ludoteca con sus amiguitos.
Esta es la tarta que les preparé.
Para la tarta, no quise arriesgar, así que la hice con un bizcocho genovés de vainilla como el del cumpleaños de mi hermana, calado con almíbar de vainilla y rellena de ganaché de chocolate, que es lo que siempre les gusta a los niños.
Pinchando en los enlaces tenéis todas las recetas.



Y la segunda parte, este sábado, que será cuando lo celebre con toda la familia y amigos en Sevilla, en casa de mi madre.


martes, 25 de marzo de 2014

Tarta de Chocolate y Vainilla para un cumpleaños feliz.

No me lo puedo creer, ya he superado las 300.000 visitas!!! Y eso que llevo siglos sin tocar el blog por falta de tiempo. 

Muchas gracias por seguir ahí, por volver de vez en cuando, y por mandarme tantos correos preguntando para cuando una receta nueva.

Pues por fin hoy he encontrado el momento para sentarme frente al ordenador y publicar algo nuevo.
Y de paso darle un pequeño cambio al blog, que ya le iba haciendo falta!!

Vuelvo....con otra tarta, como no.

Y es que este fin de semana pasada ha sido el cumpleaños de mi hermana Charo.
Tras muchos años viviendo en Madrid, de nuevo ha vuelto a tierras sevillanas y por fin hemos podido volver a celebrar su cumpleaños en familia.
Para la ocasión, le dije "De la tarta me encargo yo" sin saber siquiera de donde sacar tiempo con mis dos peques todo el día detrás mía. 
Pero ahí estuvo el padre de las criaturas, fuente inagotable de paciencia, lidiando con las dos fierecillas casi todo el fin de semana para que yo pudiera dedicarme "casi" en cuerpo y alma a la tarta.

Y este fue el resultado:
Como veis, está cubierta de ganaché de chocolate y los bizcochos son de vainilla y chocolate intercalados. 
El relleno también es de dos sabores distintos.
La receta que he utilizado para hacer los bizcochos es la del bizcocho genovés.
He hecho dos distintos, uno de vainilla  y otro de chocolate.
Por otro lado, como relleno principal y cobertura, utilicé la ganaché de chocolate que nunca falla, y unas natillas espesitas que también os pondré ahora (aunque no se por qué, las natillas apenas se aprecian en la foto.
Todos los bizcochos los calé bien con almíbar de vainilla.

INGREDIENTES:

Para el bizcocho genovés de vainilla:
- 4 huevos.
- 120 gr.de azúcar
- 90 gr.de harina
- 30 gr. de maicena (Es opcional para darle mas esponjosidad, pero si no tenéis, queda también bien con los 120 gr. de harina)
- Una pizca de sal
- Esencia de vainilla

Para el bizcocho genovés de chocolate:
- 4 huevos.
- 120 gr.de azúcar
- 80 gr.de harina
- 40 gr. de cacao puro en polvo
- Una pizca de sal

Para el almíbar de vainilla:
- 200 gr.de azúcar
- 200 gr. de agua

Para la ganaché de chocolate:
- 800 gr. de chocolate para postres (mínimo 50 % de cacao)
- 800 gr. de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)

Para el relleno de natillas:
- 1/2 litro de leche
- 4 yemas de huevo
- 100 gr. de azúcar
- Una cucharada rasa de maicena
- Una ramita de canela
- Una vaina de vainilla.



ELABORACIÓN:  

Os voy a poner la elaboración CON  y SIN Thermomix.

Empezaré por el BIZCOCHO GENOVÉS, que es un tipo de bizcocho muy básico, que es perfecto lo mismo para hacer un brazo de gitano (si lo horneáis como plancha), que para una tarta, o para comerlo simplemente tal cual. 
No lleva levadura y la clave para que sube está en batir muy bien los huevos y el azúcar  hasta conseguir que doblen su volumen y en cambio, al  añadir la harina, debemos mezclarlo todo suavemente para que no se baje la mezcla. 
Está riquísimo y al no llevar mantequilla, es bastante ligero.
CON THERMOMIX:
1.-Precalentamos el horno a 180º arriba y abajo.
2.-Colocamos en el vaso de la Thermomix la mariposa, y añadimos los huevos con el azúcar  y la esencia de      vainilla (si es el de chocolate, no echamos esencia de vainilla) , y programamos 6 minutos, 37º vel.4 
3.-Una vez pasado ese tiempo, programamos otros 6 minutos más, a la misma velocidad, pero sin temperatura.
4.-Por último, tamizamos la harina, le añadimos la pizca de sal  (si es el de chocolate, mezclamos harina + cacao, tamizamos, y añadimos la pizca de sal), y la añadimos al vaso, intentando que caiga alrededor de la mariposa. Cerramos el vaso y programamos 4 segundos, vel.3
5.-Retiramos la mariposa y con una espátula terminamos de mezclar bien la harina con movimientos envolventes.
6.-Cuando ya la harina esté bien integrada, vertemos la mezcla en un molde previamente untado con mantequilla y harina.Yo lo lleno unos 3/4
A mi me gusta darle varios golpecitos suaves al molde sobre la encimera, para que salgan las burbujas de aire.
7.-Lo metemos al horno unos 20  o 25minutos,
Yo suelo poner el molde en la rejilla, justo por debajo de la mitad del horno.
8.-Pasado este tiempo, comprobamos con un palillo, si está bien cocido, y una vez listo, lo sacamos del horno, lo dejamos unos cinco minutos dentro del molde, y pasado ese tiempo, desmoldamos y dejamos que enfríe sobre una rejilla.

SIN  THERMOMIX:
1-Ponemos  al baño maría un bol o un cazo con los huevos y el azúcar, y vamos batiendo (con la varilla de mano o las varillas eléctricas)  hasta que blanqueen y aumenten de volumen.
El fuego no debe estar muy fuerte, para evitar que se nos cuajen los huevos.
2-Quitamos el bol del baño maría y seguimos batiendo unos minutos más.
3-Ya lo último incorporamos la mezcla de harina y maicena tamizada con la pizca de sal (O bien la mezcla de harina y cacao), poco a poco y batiendo con las varillas a una velocidad muy baja hasta que quede incorporada.
4- A partir de aquí, seguir en el punto 6 de la explicación con Thermomix.

Mientras el bizcocho se va enfriando, podemos hacer el almíbar de vainilla.
Para ello, simplemente ponemos el agua con el azúcar en un cazo a calentar, y vamos removiendo hasta que se disuelva el azúcar.
No es necesario que hierva apenas, pues no necesitamos que se nos ponga espeso.
También lo podemos hacer en un bol, durante un par de minutos al microondas y listo.
Por último le añadimos un chorrito de esencia de vainilla y dejamos que se enfríe (A veces acelero el proceso metiéndolo en la nevera).
Cuando ya esté frío, lo podemos echar en un biberón de cocina para que sea más fácil ir echándolo en el bizcocho.

También tenemos que hacer la ganaché de chocolate y dejarla enfriando en la nevera.

CON THERMOMIX:
Echamos la nata en el vaso y programamos 6 minutos, 90º, vel.2
Añadimos el chocolate troceado, y programamos 30 segundos vel.3 para que se funda y mezcle bien.
Dejamos enfriar para que espese. A mi me gusta meterla un rato en el congelador para que coja cuerpo.

SIN  THERMOMIX:
Ponemos a hervir la nata en un cazo y cuando llegue al punto de ebullición,  lo retiramos del fuego y echamos los trocitos de chocolate para que se vayan fundiendo en la nata.
Removemos bien y listo.

Y no podemos olvidarnos de hacer las natillas.

CON THERMOMIX:

En este caso, en lugar de utilizar canela en rama y la vaina de vainilla, usaremos  una pizca de canela en polvo y un chorrito de esencia de vainilla o bien una cucharadita de azúcar vainillado.
Ponemos en el vaso las yemas de huevo, el azúcar, la leche, la pizca de canela y el azúcar vainillado (o esencia de vainilla). Programamos 8 minutos, 90º, vel.4 (en caso de que los ingredientes estén fríos, en lugar de 8 minutos programamos 10 minutos)
Echamos en un cuenco y dejamos que enfríen.

SIN  THERMOMIX:
Para ello, ponemos a hervir la leche con la ramita de canela y la vaina de vainilla.
Dejamos infusionar unos minutos y colamos.
En un bol aparte, mezclamos las yemas con el azúcar  y la maicena.
Añadimos un poco de la leche hervida y disolvemos bien.
Esta mezcla la volvamos sobre la leche que nos quedaba en el cazo y volvemos a hervir hasta que espese.
Echamos en un cuenco y dejamos que se enfríen para poder utilizarlas como relleno.
                                                         
                                                 ***
MONTAJE DE LA TARTA
Una vez tenemos fríos los bizcochos, es el momento de abrirlos, calarlos con el almíbar y rellenarlos.
En este caso cada bizcocho lo corté por la mitad. Si queda algún bollo en la parte superior, se lo quito para dejarlo recto.
Como podéis en la foto, he intercalado una capa de bizcocho de vainilla, otra de chocolate, una de vainilla y acabé con otra de chocolate. Al cambiar entre uno y otro, hay que intentar que no se nos tuerza el conjunto y que quede lo más recto posible
Vamos calando la primera capa con el almíbar de vainilla , intentando no excedernos ni quedarnos cortos.
Encima, extendemos la ganaché de chocolate bien fría.
A continuación colocamos el bizcocho de chocolate de forma que nos quede lo más recto posible, lo calamos con almíbar y le añadimos natillas.
Añadimos el siguiente disco de bizcocho de vainilla, calamos con almíbar y de nuevo relleno de chocolate.
A mi me gusta ponerle una buena capa, pero sin pasarme, para que no empalague demasiado.
Por último colocamos el último disco de bizcocho de chocolate. Antes de ponerlo, lo calamos bien de almíbar por la parte que va a quedar pegada al relleno.

Ahora ya lo que tenemos es que cubrir todo el bizcocho incluidos los laterales con la ganaché de chocolate.
Yo he intentado que los bordes de la tarta me quedaran lo más rectos posible.
Para facilitarme el trabajo me ayudo de una base giratoria de madera (en el Ikea venden una muy baratita), mi espátula de silicona, una escuadra para medir que el borde quede bien recto,  y una paleta alisadora.
Próximamente pondré un paso a paso para conseguir unos bordes rectos perfectos porque la cosa tiene su dificultad. Hay que armarse de paciencia pero con práctica, se consiguen.
Resumiendo mucho el proceso, os diré que hay que extender la ganaché por los laterales (para eso utilizo la espátula de silicona, que , personalmente, me va mejor que la pastelera de codo), girando la base de madera y también por la parte superior.
Comprobamos con una escuadra que va quedando recto y vamos pasando la paleta alisadora para quitar el exceso de ganaché.
Llevamos a la nevera durante quince minutos y luego repetimos el proceso hasta que veamos que nos va quedando recto.
Ya os digo, lleva su tiempo y requiere paciencia, pero el resultado es tan bonito que merece la pena.
Finalmente lo dejamos enfriar en la nevera un rato más.
Ya por último decoro con las guirnaldas de la misma ganaché, que habré echado en una manga pastelera con boquilla pequeña redonda.
Para ello, medí el perímetro de la tarta y dividí el resultado entre 14 para saber la extensión de cada guirnalda. En la parte superior de la tarta hice una pequeña marca con un palillo para que al trazar la onda, supiera donde empezar y donde acabar. En las uniones puse un punto de ganaché, y dos más justo abajo para decorar.
En la unión de la tarta con la bandeja, hice un cordón de ganaché simplemente haciendo puntos uno junto a otro.
La tarta va adornada con unas rosas de fondant (También pondré un paso a paso próximamente), pero vamos, si no queréis complicaros la vida, ya quedaría perfecta sin nada.

lunes, 29 de abril de 2013

Tarta de fondant para el 1er.cumpleaños de mis peques

 
El domingo pasado fue el 1er. cumpleaños de mis peques.
¡¡Un añito ya!!.
Es increíble lo rápido que pasa el tiempo.
No se si a vosotros os pasará, la sensación esa de que te encanta verlos crecer y como van haciendo cosas nuevas, pero que, por otro lado, sientes la pena de que dejen de ser bebés, de que esa carita de bebé, que te tiene encandilada, va desapareciendo.
Siempre digo que, si pudiera, congelaría el tiempo en este momento, para que duraran así unos meses más.
Pero bueno, es una inmensa alegría ver como crecen, y cada día hacen más cositas, y por supuesto, es un momento muy feliz celebrar su primer añito.
 
Celebramos su primer cumpleaños en casa de mi madre, y entre otras cosas, les preparé su tarta, algunos cupcakes, y unas cuantas galletas decoradas.
 



 

La tarta la hice con de "Bizcocho brownie delicioso", una receta de la thermomix  que tiene publicada Megasilvita en su blog.
 
Es una receta riquísima, para comer tal cual, como bizcocho simplemente, y para tartas resulta muy jugosa.
 
La calé con almíbar de vainilla y la rellené con mermelada de frambuesa.
Aquí os dejo una foto del corte, aunque no se si se puede apreciar bien lo jugosona que queda.
 

INGREDIENTES:
- 6 huevos.
- azúcar(el mismo peso de los huevos)
- chocolate de cobertura (el mismo peso)
- mantequilla a temperatura ambiente ( el mismo peso)
- harina (el mismo peso)
- 2 cucharadas y cuarto de levadura tipo Royal.
 
ELABORACIÓN:  
Os voy a poner la elaboración CON  y SIN Thermomix.
CON THERMOMIX:
1.-Precalentamos el horno a 160º arriba y abajo.
2.-Echamos los huevos sin cáscara en un bol, y los pesamos.
3.-Pesamos también la misma cantidad de azúcar, de chocolate, de mantequilla, y de harina.
4.-Por un lado, el chocolate lo ponemos a fundir en un cazo al baño maría. 
5.-En la Thermomix, ponemos en el vaso los huevos con el azúcar, y programamos 5 minutos,
   37º vel.5
6.-Una vez pasado ese tiempo, programamos 2 minutos más, a la misma velocidad, pero sin  
   temperatura.
7.-A continuación, añadimos la mantequilla en pomada (a temperatura ambiente), batiendo
    unos segundos hasta que quede bien integrada (Yo le pongo velocidad 3,5 o 4)
8.-Sin dejar de batir, vamos añadiendo el chocolate fundido.
9.-Ya por último, mezclamos la harina con la levadura, la tamizamos, y la vamos añadiendo poco  a  
    poco por el bocal, a esa velocidad de 3,5 o 4 como máximo.
10.-Cuando ya la harina esté bien integrada, vertemos la mezcla en un molde previamente untado
      con mantequilla y harina.
      A mi me gusta darle varios golpecitos suaves al molde sobre la encimera, para que salgan las
      burbujas de aire.
11.-Lo metemos al horno unos 50 minutos, ya que, al no estar a una temperatura muy alta,
     este bizcocho cuece bastante lento.
      Yo suelo poner el molde en la rejilla, justo por debajo de la mitad del horno.
12.-Pasado este tiempo, comprobamos con un palito de brocheta, si está bien cocido, y si sale aún  
      muy manchado, lo dejamos un poco más. IMPORTANTE: No se puede abrir el horno hasta que, 
      por lo menos hayan pasado 35 minutos, para evitar que se nos baje.
13.-Una vez listo, lo sacamos del horno, lo dejamos unos cinco minutos dentro del molde, y 
      pasado ese tiempo, desmoldamos y dejamos que enfríe en una rejilla.

SIN  THERMOMIX:
1-Ponemos al baño maría el chocolate cortado a trocitos, para que se funda.
2-Ponemos también al baño maría un bol o un cazo con los huevos y el azúcar, y vamos batiendo (con la varilla de mano o las varillas eléctricas)  hasta que blanqueen y aumenten de volumen.
El fuego no debe estar muy fuerte, para evitar que se nos cuajen los huevos.
3-Quitamos el bol del baño maría y seguimos batiendo unos minutos más.
4-Lo siguiente será añadir la mantequilla en pomada, (importante no derretirla al microondas y que quede líquida). La vamos añadiendo poco a poco, sin dejar de batir,  para que se integre bien.
5-Después de la mantequilla, le toca el turno al chocolate fundido, que iremos añadiendo poco a poco sin dejar de batir.
6-Ya lo último es incorporar la mezcla de harina y levadura tamizada, poco a poco y batiendo con las varillas a una velocidad muy baja hasta que quede incorporada.
7- A partir de aquí, seguir en el punto 10 de la explicación con Thermomix.
 
Mientras el bizcocho se va enfriando, podemos hacer el almíbar de vainilla.
Para ello, simplemente ponemos unos 150 ml. de agua con 150 g. de azúcar en un cazo a calentar, y vamos removiendo hasta que se disuelva el azúcar.
No es necesario que hierva, pues no necesitamos que se nos ponga espeso.
También lo podemos hacer en un bol, durante un par de minutos al microondas y listo.
Por último le añadimos un chorrito de esencia de vainilla y dejamos que se enfríe (A veces acelero el proceso metiéndolo en la nevera).
Cuando ya esté frío, lo podemos echar en un biberón de cocina para que sea más fácil ir echándolo en el bizcocho.
 
Una vez tenemos frío el bizcocho, es el momento de abrirlo, calarlo con el almíbar y rellenarlo.
 
Un truco que aprendí de Silvia en el curso de decoración de tartas al que asistí hace años es que, cuando cortemos el bizcocho en las diferentes capas, antes de desmontarlo, debemos poner un trocito de palillo de dientes en cada capa, de forma que queden alineados.
Así, cuando volvamos a juntar las capas para formar la tarta, estaremos seguros de que encajamos cada pieza en el lugar que le corresponde.
 
Vamos calando la primera capa con el almíbar de vainilla, intentando no excedernos ni quedarnos cortos.
Encima, extendemos el relleno. En este caso, yo escogí mermelada de frambuesa, porque me parece que contrasta muy bien con el bizcocho de chocolate.
Otro que le va muy bien es el dulce de leche.
A mi me gusta ponerle una buena capa, pero sin pasarme, para que no empalague demasiado.
A continuación, colocamos encima el siguiente disco de bizcocho, y hacemos lo mismo: primero, calamos con el almíbar, y después, la mermelada.
Y ya por último, el disco superior. Antes de ponerlo, lo calamos bien de almíbar por la parte que va a quedar pegada a la mermelada.
 
Ya tenemos el bizcocho relleno.
Solo nos falta ponerle el "pegamento", para que el fondant quede bien fijo a la tarta.
Y ese "pegamento" va a ser una fina capa de confitura de frambuesa, tanto en la parte superior, como en todo el perímetro de la tarta.
Muy fina, para que no abulte, que sea simplemente para que pegue.
 
Para preparar la cobertura de fondant, cogemos un buen trozo y lo amasamos bastante hasta que se ablande.
En alguna ocasión he comentado que me encantaba la marca "ballina", pero de un tiempo a esta tarde, me resulta muy difícil de conseguir, así que compro la marca "funcakes" sabor vainilla.
Para mi es importante que tenga un sabor rico, pues no es simplemente un adorno.
Una vez escuché a alguien decir que daba igual, ya que luego retiras eso y lo que te comes es la tarta. Me pareció un despropósito, la verdad.
Creo que una cosa preciosa, que luego sepa mal, es una decepción tremenda, por eso doy tanta importancia a los bizcochos que utilizo (se suelen usar mucho bizcochos muy densos, casi "mazacote" para que aguanten el peso del fondant, pero yo prefiero usar bizcochos que sean algo menos secos, para que estén más ricos) y al tipo de fondant.
La ventaja que he encontrado en esta marca, además de su sabor, es que lo hay en formato de 250 gr. de muchos colores, así que por poco dinero, puedo tener el fondant ya teñido, quitándome mucho trabajo.
Una vez amasada, la extendemos sobre una superficie plana (A mi me gusta utilizar la encimera de la cocina, forrada previamente con un par de trozos de film de cocina.
Con el rodillo la vamos extendiendo poco a poco, despegándola y girándola de vez en cuando, para ir dándole la forma redonda.
Yo le doy un grosor de tres o cuatro milímetros (A mi no me gusta excesivamente gorda, pero ya eso va a gustos)
Cuando ya veamos que tiene un tamaño suficiente para cubrir el bizcocho (incluidos los laterales!!), la cogemos ayudándonos del rodillo y del film de cocina, y la centramos encima de la tarta.
Para mi, es el momento más delicado, pero no debemos tenerle miedo, si no hacerlo con seguridad y decisión.
Dejamos caer el fondant con cuidado, y vamos alisando tanto la parte de arriba como los laterales, intentado evitar que queden pliegues (Si tenemos un alisador de fondant, mejor, pero si no, con las manos podéis hacerlo, intentando no apretar demasiado para evitar marcas)
Con ayuda de un cortador de pizza, quitamos el fondant que sobra, a ras de la tarta.
Y ya solo queda adornarla como más o guste.
En este caso, yo le hice unos ositos con pasta de modelar, las estrellitas grandes (Que pinché en palitos de brocheta), y sus nombres, y con fondant les puse las estrellitas pequeñas que van pegadas a la tarta.
 
Para pegar esas estrellitas pequeñas, las pinté simplemente con una gotita de agua.
Y por supuesto, el ingrediente principal, no debe faltar: Mucho amor.
Suena cursi, pero creo que en mi vida he hecho una tarta con tanto cariño como esta. Mis bebés ya tienen un año, ay Dios mío!!!
 
Y hasta aquí la explicación.

En futuras entradas os daré la receta de los cupcakes que puse: De vainilla rellenos de dulce de leche, de chocolate y fresas, o los de chocolate con buttercream de vainilla.
 


domingo, 29 de mayo de 2011

TARTA DE GALLETAS DE MI HERMANA CHARO PARA EL CUMPLEAÑOS DE EMILIO


El més de mayo tiene algo especial desde hace 4 años, y es que mi sobrino (y también ahijado) Emilio nació un día 17 de este més.

Como ya he dicho en alguna ocasión, mi hermana vive en Madrid, así que no puedo verlo todo lo que quisiera.
Este año, su cumple cuadraba a martes, así que el fin de semana anterior,  se bajaron los tres a Sevilla para la comunión del sobrino de mi hermana, y casi de improviso, celebramos el cumpleaños en casa de su abuelo.

Yo quería haberle hecho la tarta, pero entre los exámenes y que quería una de Gormitis (lo siento, por ahí no paso, jejeje) al final se la compraron sus papás en una pastelería.


Al final nos juntamos unos cuantos, mi madre, nosotros, unos amigos de mi hermana y mi cuñado con los críos, su padrino Roberto y su novia, además de su abuelo Emilio y su tita Gigi

Sobre todo él,  se lo pasó bomba con sus primos y algunos amiguitos que vinieron.



No diréis que mi hermana no es guapa!!!


Aquí las dos con mi madre.





Lo bueno, es que el martes, mi hermana se lo volvió a celebrar en Madrid, y en esta ocasión le hizo ella la tarta.

Es la tradicional tarta de galletas de toda la vida, que no se por qué motivo llevo años sin hacer con lo que me gusta.

Creo que es la primera tarta que hice, probablemente la primera que habréis hecho muchos de vosotros en vuestra vida, cuando aún no nos dejaban utilizar el horno.

Aunque hay diferentes maneras de hacerla, le he dicho que me diga la suya, y aquí os la pongo tal  y como me la ha mandado por e-mail.

Seguro que para Emilio, ha sido la tarta más rica del mundo, porque se la había hecho su mamá.

TARTA EN 10 MINUTOS



INGREDIENTES:

Un paquete de galletas cuadradas
Chocolate paladín a la taza
Leche
Un sobre de flan Royal

ELABORACIÓN:

Colocamos en una fuente,  la base de galletas.

Se recubre con chocolate a la taza paladin un poco mas espeso de lo normal.

Ponemos otra capa de galletas, esta vez mojadas en leche (Sin dejarlas demasiado empapadas, que se nos deshacen)
Se cubre con capa de flan royal calentito antes de que cuaje.

Otra capa de galetas mojadas en leche y otra de chocolate

Otra capa de galletas mojadas en leche y otra de flan

Otra capa de galletas mojadas en leche y otra de choco,  cubriendo los laterales de la tarta tambien.

Dejamos enfriar en el frigo hasta que cuaje el flan y el chocolate

En este caso, decoramos al gusto con lacasitos.

SUGERENCIA: COLOCAR LOS LACASITOS JUSTO ANTES DE SERVIR.

y a comersela.......

FELIZ CUMPLEAÑOS, EMILIO.
TUS TITOS TE QUIEREN MUCHÍSIMO!!!!!

sábado, 16 de abril de 2011

PASTEL DE CHOCOLATE


Lo primero de todo, y para que no digáis que no avisé, deciros que este pastel es un pecado.
Es imposible que no lo sea, porque es una tentación ambulante imposible de eludir.
Eso si, requiere una condición, y es que hay que ser muy pero que muy adicto al chocolate.
Si no, mejor tomarlo en una dosis muy pequeña.
Lo tenía en un libro de repostería y panadería que me compré hace unos meses, y me estaba mirando, incitándome a que lo hiciera.
El libro en cuestión se llama "Paso a paso, repostería y panadería" de la Editorial "Parragón"
Tengo varios libros de esta editorial, y nunca me han decepcionado, la verdad.
Todas las recetas están muy bien explicadas y tienen una pinta estupenda.    
La gota que colmó el vaso fué cuando mi amiga María, un día que estaba en casa, le echó un vistazo al libro y me dijo:
-"pero bueno, vaya pedazo de tarta!!!, ¿Que tal está? " 
a lo que yo respondí:
-"pues no se, aún no la he hecho"
la cara de pasmo que se le quedó y su respuesta de:
-"no me puedo creer que lleves 2 meses con el libro y aún no la hayas hecho"
me hicieron pensar en que tenía razón, y que no podía esperar más a probar tremendo pastel.

Además, la casualidad de que Rocío, del blog UN POQUITO DE ROCÍO , está haciendo un concurso de recetas con chocolate para celebrar sus 200 seguidores.
Muchos ya conoceréis este blog, pero si no, pasaros por allí. Con las cosas tan ricas que tiene, lo raro es que no tenga ya 2000 seguidores en lugar de 200.
 
Vamos, que tenía que hacerlo si o si.
Pues dicho y hecho.

No es un bizcocho de chocolate más, ni el relleno y la cobertura tampoco son un glaseado de chocolate más.

Realmente, es la bomba, y a partir de ahora, nuestro favorito.

Le he hecho alguna mínima modificación, porque no tenía todos los ingredientes, como por ejemplo el azúcar superfino dorado, o el golden syrup.

Una cosita, quería dedicarle esta entrada a una personas estupendas a las que ni siquiera conozco pero que estos días atrás se han portado fenomenalmente bien con mi madre.
Se trata de Rafi, Maria del Mar, Lídia, y Mari Tere, y en general, del personal que trabaja en el Hotel TRH Baeza.
Ya hacía tiempo que mi madre quería ir con una amiga suya a visitar Úbeda y Baeza, así que encontró por internet este hotel (los que leéis el blog habitualmente, ya habréis los comentarios que hace mi madre, que además de una honorable abuela, es una adicta a internet, sobre todo a los blogs de cocina y de labores) y allá que se fué con su amiga Carmen.
La idea era quedarse cuatro días, pero les gustó tanto y estaban tán a gusto en el hotel, que cambiaron el billete de tren y se quedaron 8.
Ha venido contando maravillas de las cosas tan bonitas que ha visto en estas dos ciudades patrimonio de la humanidad.
Y por supuesto, de lo bien que las habían tratado en el hotel, así que desde aquí quiero darles las gracias a estas personas tan estupendas por lo bien que se han portado con mi madre y por haber sido tan cariñosas con ella.

Y ya sin más dilación, voy con la receta:

INGREDIENTES:
Para el bizcocho:
175 gr. de mantequilla a punto de pomada
175 gr. de azúcar superfino dorado (Golden caster sugar). Yo utilicé azúcar normal.
3 huevos
3 cucharadas de sirope dorado (Golden syrup). Yo utilicé miel.
50 gr. de almendra molida
175 gr. de harina leudante (la bizcochona, o la del mercadona para bizchocos)
1 pizca de sal
50 gr. de cacao en polvo

Para el relleno y la cobertura:
225 gr. de chocolate negro troceado
50 gr. de azúcar de caña
226 gr. de mantequilla
5 cucharadas de leche evaporada (yo utilicé nata)
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
 
ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 180º
Vamos a hacer el bizcocho, y así, mientras se hornea, preparamos el glaseado.
En un cuenco tamizamos la harina, el cacao y la sal.
En otro bol, ponemos la mantequilla a punto de pomada,  junto con el azúcar y lo batimos bien (yo, como sabéis, utilizo siempre mi batidora de varillas) hasta que nos quede ubna mezcla ligerita.
Añadimos los huevos de uno en uno sin dejar de batir.
Añadimos también la miel y la almendra molida.
Dejamos ya la batidora de varilla, pues no la vamos a necesitar más.
Añadimos la mezcla de harina, cacao y sal, poco a poco, mezclando con una espátula.
Se nos quedará una consistencia bastante pastosa, así que el libro dice que se le añada un poquito de agua para darle una consistencia algo más ligera. A mi, lo de añadirle agua, me chirriaba un poco así que le añadí un chorrito de leche.
Todo bien mezclado, lo echamos en el molde previamente untado de mantequilla y forrado con papel de horno.
Lo metemos en el horno unos 35 minutos más o menos (ya sabéis, que el tiempo depende del horno, temperatura exacta, y todo eso) Pasado ese tiempo lo miráis con la prueba del palillo, y si sale limpio, listo.
Si veis que se os va a quemar por encima pero aún no está hecho, se puede tapar con papel de aluminio y dejarlo un rato más hasta que esté.
Una vez listo, sacamos del horno, dejamos diez minutos en el molde que se enfríe un poco, y a continuación sacamos el bizcocho y lo ponemos a enfriar sobre una rejilla metálica.

Mientras se está horneando, vamos con el glaseado, que nos va a servir tanto para rellenar como para cubrirlo.
El libro nos habla de calentar todos los ingredientes en un cazo de fondo grueso, pero yo, para evitar sustos, lo he hecho en un cazo, pero no directamente en la vitro, si no al baño maría. Siempre me gusta fundir así el chocolate y la mantequilla, creo que se les queda una textura muy buena, y nunca se quema.
Así que pongo un cazo al baño maría en la vitro y fundo el chocolate, con la manequilla, el azúcar moreno, la nata y la esencia de vainilla.
Una vez esté todo fundido, aparto del fuego y vierto el glaseado en un cuenco, para que se enfríe más facilmente.

Una vez frío el bizcocho, y frío el glaseado, vamos a la parte más divertida... perdón, la más divertida es cuando lo comemos así que rectifico: vamos a la segunda parte más divertida, rellenarlo y cubrirlo.




Cogemos el bizcocho y lo dividimos en dos, para poder rellenarlo.
Para ello, se puede utilizar:
              *Un cuchillo de sierra grande
              *Un hilo
También hay un artilugio que se llma "lira de repostería", pero yo no las tengo, así que con una de estas dos cosas me apaño.
Lo del hilo me da bastante buen resultado.
Atravesamos el bizcocho por la mitad con el hilo y listo.
El corte sale bastante recto, no se desmiga tanto y es facil que nos salgan las dos capas del mismo grosor. Con el cuchillo a veces me he torcido más.
Eso si, una vez que lo hayamos cortado, para evitar que no lo coloquemos exactamente igual que como estaba, viene bien marcar con un palillo.
Cogemos un palillo y lo partimos en dos. Ponemos una mitad en la capa superior y otra en la inferior, que queden exactamente uno encima del otro, como en la foto.


Así, ya podemos separar las dos capas sin problemas, pues cuando ya hayamos rellenado el bizcocho y lo queramos tapar, sabremos colocar la capa de arriba justo en sitio que estaba antes de dividir el bizcocho.
Es muy dificil que el bizcocho nos ha salido exactamente igual de cortado, y con este sencillo truco, evitamos que luego no se quede totalmente recto.
Bueno, pues hecho esto, separamos las dos partes y cubrimos la inferior con el glaseado de chocolate.
Si queremos, lo podemos calar antes con un poquito de almíbar para que quede más jugoso.
Una vez relleno, tapamos con el otro disco de bizcocho.
Ya podemos quitar los palillos.
Ahora ya solo nos queda untar la parte superior y los laterales con el resto del glaseado.
Para ello yo utilicé una espátula de pastelería pero si no tenéis, con un cuchillo plano o la lengua de silicona mismo, también os podéis apañar.


Como podéis ver en las fotos, yo le dejé bien marcados los trazos, porque me gusta el efecto que queda en los pasteles.
La capa tiene que quedar bien gordita. Ya de perdidos al río!!!!

Y bueno, pues ya está.

Lo podéis consumir ya, o bien dejar enfriar un poco el glaseado para que coja cuerpo.

Al día siguiente de hacerlo, creo que estaba más rico, tanto el sabor del bizcocho, como el glaseado.